Comienza el Ciclo de Seminarios de Investigación “Otras Miradas"
Comienza el Ciclo de Seminarios de Investigación “Otras Miradas" La Facultad 22 DE AGOSTO 2019 El 30 y 31 de agosto se realizará el primer encuentro del Ciclo de Seminarios de Investigación “Otras Miradas”, organizado por la Secretaría de Investigación y Posgrado de la Facultad de Artes y Diseño. El Seminario “Nostredades” dará el puntapié inicial de este ciclo y contará con la presencia de Marlene Wayar, junto con las experiencias colectivas de las Minas de Arte y los saberes disidentes en los documentales de Carina Sama. La propuesta viene a interpelar los saberes académicos desde miradas disruptivas. Las docentes referentes de la actividad son la Dra. Ofelia Agoglia y la Dra. Magdalena Díaz Araujo; les docentes invitades serán Carina Sama y Marlene Wayar. Las personas interesadas pueden inscribirse a través de: https://ift.tt/2NoZQ5J Todas las actividades son de entrada libre y gratuita. Cronograma Viernes 30 de agosto Aula Magna Devenires/nostredades en la FAD: Las Minas del Arte en los `90 (18:30 a 20 hs.) Proyección del documental Madam Baterflai y conversatorio con sus protagonistas y directora Carina Sama. (20 a 22 hs.) Sábado 31 de agosto Seminario “La epistemología transhumante y las nostredades”, por Marlene Wayar. (11 a 18 hs. Aula Capra/Aula Teatro) Presentación del documental Con nombre de flor, de Carina Sama. (18:30 hs. Aula Magna) Sobre el Seminario Nostredades: Frente a las violencias epistémicas, que expulsan los saberes de diversas “otredades”, Marlene Wayar plantea una “epistemología transhumante”. Esta construcción teórica interpela los saberes académicos desde los saberes de los cuerpos, discursos y experiencias disidentes. Estos saberes ponen en evidencia de qué maneras se construye la autoridad en los sujetos académicos. Como afirma Blas Radi: “La configuración de estas relaciones desiguales (entre academia y personas trans*) supone asimismo la práctica epistémica de construcción de otro: la definición de un grupo como grupo de pertenencia en contraste con otro, implícitamente excluido e inferior”. Es decir, hay “nosotrxs” y ”ellxs”, siendo el “nosotrxs” la autoridad académica, productora de conocimiento, y el “ellxs”, el objeto que nunca es sujeto. Y en esta interpelación, “lo trans” ya no se constituye como un objeto de estudio, sino que la palabra escapa a toda objetivación académica, ya no hay “otredades”, sino sujetxs, propietarixs de su discurso y de su análisis. Al mismo tiempo que, por este cuestionamiento, ese “nosostrxs” se observa a sí mismo, convirtiéndose en objeto de estudio. Estos discursos proponen igualmente nuevas “nostredades”, porque ya no se quedan en los márgenes, construyen transhumancias que aportan nuevos paradigmas y construcciones teóricas, donde las fronteras de lo normal explotan, donde lo múltiple es fluido. En momentos en que se plantean retrocesos, a partir de discursos “biologicistas” y “transfóbicos”, las universidades deben incorporar estos saberes y estos cuestionamientos y asumir su rol político en la construcción de estas “nostredades”, en oposición a las “otredades” propuestas por el neoliberalismo. En la construcción de “nostredades” son vitales nuevas resignificaciones, donde desaparezcan límites binarios, donde no se distinga entre pasado y presente, donde el tiempo se convierte en devenir y las experiencias se revitalizan. Porque al volver a lugares/tiempos ajenos a una individuación adulta, es posible construirnos de otra manera y escapar del individualismo neoliberal y transfóbico: “La infancia me parece de una potencia inusitada (…) No es ya un espacio de construcción de una subjetividad en contraposición a una otredad y a esas dos ansiedades básicas (el miedo a la pérdida y el miedo al ataque) sino un espacio potente para la construcción de una nostredad, en el que no estamos permanentemente en guardia y con miedo a perder lo que tenemos o a ser víctimas de un ataque. Esta potencia radica en la posibilidad de abordar la infancia a partir de nuestra propia experiencia y no con la distancia de no implicarnos, como si no fuéramos el mismísimo objeto de estudio. Creo que somos nuestro primer objeto de arte. Debemos crecer con esta primera claridad: nos estamos construyendo…” (Wayar, Travesti: Una teoría lo suficientemente buena, p.18) Es así como se entiende una nueva construcción de nosotres con otres, explica Rocío Pichon-Rivière: “La hipotética postulación de un ser anterior a la alienación (provocada por la familia y una escolarización individualista y transfóbica) lleva al lector a poder articular la libertad creadora con la cual se construye en el presente y en la vida cotidiana la propia subjetividad inseparable de las otras. Cansades de un pensar académico que incorpora del estructuralismo y del posestructuralismo sobre todo los caminos sin salida a los que se llega cuando se busca perder la inocencia, con la simple y cándida llamada a la libertad de creación que alguna vez arengó el existencialismo (con una efervescencia y una adhesión juvenil a la cual nada tiene que envidiarle este movimiento trava sudaca), se invita al lector, otra vez, con ese grito de guerra: la imaginación al poder.” [https://ift.tt/2ZaDP1E] Las representaciones artísticas o devenires/nostredades, desde las experiencias desarrolladas por las Minas del Arte en la FAD en el contexto neoliberal de los 90, que se continúan en la trayectoria de Carina Sama, y los artivismos trans sudacas, habilitan estas construcciones de conocimiento. Por ello, es necesario re/colectivizar/actualizar estos saberes, rompiendo las relaciones desiguales, a las que refiere Blas Radi. Objetivos: Interpelar los saberes académicos desde los “saberes insurrectos de los cuerpos disidentes, proponiendo epistemologías transhumantes” (Marlene Wayar). Construir nuevas formas de conocimientos colectivos, a partir de las “nostredades” propuestas por Marlene Wayar. Incorporar las producciones artísticas realizadas sobre/desde los cuerpos disidentes en estas construcciones epistemológicas. Transmitir/recolectivizar/actualizar estas experiencias colectivas desarrolladas por las Minas del Arte, en la FAD, y continuadas por Carina Sama, como devenires/nostredades posibles. Indagar los vínculos entre las producciones artísticas y la construcción de “nostredades”. Ejes principales: Devenires/nostredades en la FAD: las Minas del Arte en la FAD en el contexto neoliberal de los 90. Las experiencias y discursos desde/sobre los cuerpos disidentes. Redes, registros y experiencias a partir de los documentales Madam Baterflai y Con nombre de flor, de Carina Sama. Nociones disruptivas: “epistemología transhumante” y “nostredades”. Rompiendo epistemologías desde los saberes y experiencias de los cuerpos e identidades disidentes.
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http://www.fad.uncu.edu.ar/
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