Vistas a la página totales

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Experiencia PEUCE

Experiencia PEUCE


Experiencia PEUCE Área de Comunicación y Transmedia 13 DE NOVIEMBRE 2019 Alumnos de segundo año de la Licenciatura en Comunicación Social a cargo del profesor titular Gerardo Marzán, experimentaron la vinculación con estudiantes en contexto de encierro en la penitenciaria de Bolougne Sur Mer. El propósito de esta articulación se centró en “la educación de los internos como un derecho humano y el compartir saberes entre los estudiantes de la facultad y los del penal" resaltó Marzán, coordinador y profesor de la actividad. Desde el comienzo de nuestra visita Aníbal,  uno de los estudiantes en contexto de encierro, nos brinda toda su atención y su cordialidad para iniciar  la charla: “yo sabía que tenía un tiempo prudencial acá, entonces tomé la decisión de comenzar a estudiar. Existe el prejuicio de que contamos con mucho tiempo fuera del horario de clases aquí adentro y no es así. Hay muchos factores que juegan en contra, pero a pesar de estos inconvenientes uno establece los hábitos para poder estudiar” confiesa el joven, muy cómodo con nuestra visita. “Me encanta estudiar, me gustan mucho los medios de comunicación. Además soy un apasionado del arte. Me gustaría tener la oportunidad de trabajar en un programa de radio” agrega. Sobre su sensación con el programa, es contundente: “Me siento muy cómodo en la cátedra y en este programa. Ambos profesores (Gerardo Marzan y Osvaldo Gallardo, profesor de Historia) tienen experiencia dictando clases en este contexto. Comprenden las diferencias, necesidades y problemas que surgen propios del estar en encierro”. Sobre la carrera que estudia, se manifiesta: “estoy al tanto de que quieren modificar el plan de estudios, eso me parece muy importante y estoy a la expectativa de que suceda, sería muy lindo”.   Mientras Aníbal nos conversa, llegan sus compañeros a la clase y toman su asiento. Sus miradas expresaban la incógnita de vernos por primera vez y la desconfianza que eso les genera. Martin, otro de los internos, se suma rápidamente y sin temores a la conversación y mientras prepara el mate amargo, confiesa que disfruta la escritura y que vuelca sus conocimientos en una revista a la que, junto a un amigo tituló “contala como quieras”: “La misma surgió desde un trabajo práctico que cursamos. Nos gustó tanto que quisimos expresar esa experiencia en una revista pero lamentablemente no funcionó, como todo proyecto que surge acá adentro” lo relata con tono decepcionado y molesto por la situación. Minutos después, alumnos  de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales llegan a la clase  y por primera vez  manifiestan su experiencia. Daniela Esparza es la estudiante mas involucrada en el proyecto, confiesa sentirse muy cómoda en el contexto y analiza:”Las primeras veces fue bastante movilizante asistir, sobre todo con el tema burocrático. El profesor Marzan es uno de los pocos que se vincula con este contexto. La iniciativa me parece perfecta y me gustaría que el resto de las facultades que aún no se suman, lo puedan hacer”. La joven comunicadora confiesa que “ya tenía el antecedente de visitar el penal por un familiar, entonces tomé esta experiencia como algo nuevo pero a la vez conocido, una nueva oportunidad para conectarme con una parte de mi historia y darle una oportunidad a los internos”. “Me parece importante, necesario e imprescindible que la FCPyS esté acá. Porque su matriz te interpela a que lleves esa actividad social en un contexto para que seas un mejor profesional” se ilusiona.  Además, resalta su postura y critica la estigmatización que existe hacia los internos: “No podemos quedarnos sólo en la teoría, debemos ahondar en la práctica y esto derriba estigmas y prejuicios sabiendo que en un futuro voy a poder hablar desde otra perspectiva, tomando conocimiento de que cada caso es único y no puedo generalizar y juzgar la historia de cada uno de los internos”. Mientas el profesor dicta su clase con normalidad, dialogamos con otra de las alumnas Belén Delgado, quién encamina su discurso de forma hostil hacia las autoridades de la penitenciaria y analiza exhaustivamente la experiencia: “siempre hay alguna u otra traba en cada  requisa inicial que te impide avanzar. Algún reglamento de último momento que te dificulta el ingreso, pero a su pesar, la experiencia con los chicos siempre es positiva”. “Siempre me sentí bienvenida, creía que podían prejuzgarme pero todo lo contrario, desde el primer minuto nunca lo sentimos y siempre nos acompañaron, es muy fructífero estar acá” confiesa. Delgado es explícita, y se anima a contar los inconvenientes que surgen en el trajín cotidiano de la experiencia y hace una petición: “a veces ellos (por los internos) tienen la necesidad de ser escuchados, de hablar, dialogar, debatir, algo totalmente lógico. Entonces dificulta un poco poder avanzar con los contenidos. Por eso convoco a la participación de los alumnos, de que se sumen de ayudarnos entre todos, porque los estudiantes del PEUCE son compañeros, futuros colegas”. “Cuando explicamos que vamos a dar clases o que vamos a estar con los estudiantes, generalmente no hay una respuesta positiva, no les gusta que te relaciones mucho con los internos. Tratan de mediar la relación con ellos y siento que tal vez es en general con el programa” nos relata un poco preocupada y molesta. “Ellos (por los estudiantes en contexto de encierro) nos manifiestan que se sienten juzgados por sus compañeros y autoridades, a veces hasta no los dejan venir. El programa funciona perfecto desde lo académico, pero desde el sistema penitenciario se ponen bastantes trabas, ese es otro escollo” destaca. Se observa la normalidad absoluta con la que se dicta la clase. El educador integra a todos en la participación y los alumnos responden sin inconvenientes. Nos hacen parte y nos sienten como pares, la clase se convierte –por momentos- en un océano de preguntas y respuestas, todos quieren aprender. El encuentro se convierte en el claro ejemplo de la definición de Paulo Freire: “Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción”. Objetivos del programa El PEUCE  (Programa Educación Universitaria en Contexto de Encierro) comenzó con el primordial objetivo de garantizar el acceso, permanencia y egreso de los ciudadanos y ciudadanas que se encuentran detenidos en las unidades carcelarias de toda Mendoza, a las ofertas educativas de la UNCuyo. Actualmente son tres las Unidades Académicas que ofrecen carreras en esta modalidad, sumando un total de 10 carreras de grado. Es una de las ofertas educativas más amplia de la Argentina. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales Licenciatura en Trabajo Social Licenciatura en Sociología  Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública Licenciatura en Comunicación Social Tecnicatura Universitaria en Gestión de Políticas Públicas Facultad de Derecho Abogacía Facultad de Filosofía y Letras    Licenciatura y Profesorado en Historia, Licenciatura y Profesorado en Letras     


Acceder http://www.fcp.uncuyo.edu.ar/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario